Siempre descubro cuentos que me alucinan.
Viejas historias que aún se viven.
Conociendo nuevos cuentos y narrándolos, siento que al hacerlo, tengo la sensación del dar de mí lo mejor y pensar que los oyentes pueden prenderse y estar cerca de percibir mi intento de brindar afecto.
Poco a poco elijo algunos nuevos cuentos que buscando y buscando, finalmente los descubro como posibles a incluirlos.
Y lo único que deseo es poder compartirlos.
Hay algunos que hablan de temas cotidianos de la vida, de mujeres bonitas, bondadosas y hacendosas que no se casan con el Príncipe Azul, cuentos tiernos, duros, crueles, graciosos, irónicos, eróticos. Algunos sobre el sexo, pero como fuente de placer y no de verguenza.
Otros sobre relaciones entre sexos.
Contar cuentos me permite mostrar el valor de la palabra en esta ruidosa sociedad de hoy.
Compartirlos nos vincula con otros y amplía nuestra relación humana tan distante de la tecnología.
Cada cual vivirá la historia que surja de sí mismo.
Cada cual construirá sus imágenes en su imaginación, ya que, después de todo, los cuentos lo que prueban es que la imaginación no es una cualidad de las computadoras.
Y de verdad, espero, que ustedes me permitan y se permitan el goce del momento de estar presentes frente a la Narración.
Quieren escuchar cuentos ???
martes, 15 de julio de 2008
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